Thursday, July 6, 2017

Review: Karate Kill



Kenji (Hayate) está preocupado por su hermana Mayumi (Mana Sakura) que ha desaparecido mientras estudiaba en los Estados Unidos. Al no tener noticias de ella durante un mes, él decide buscarla. Después de un encuentro violento con un hombre en un apartamento, Kenji recibe información de que Mayumi estaba trabajando en un club. Después de más violencia, descubre que el dueño del club la ha vendido a Capital Messiah, un culto dirigido por Vendenski (Kirk Geiger) que transmite eventos snuff en vivo por internet. Kenji se dirige a su complejo en Texas, unido por el camino por Keiko (Asami) la única persona que ha logrado escapar del culto y está más que dispuesta a unirse a Kenji. Pero todo no es lo que parece mientras Kenji y Keiko se preparan para una lucha larga y sangrienta.

Karate Kill es un maravilloso homenaje a las películas de artes marciales del género grindhouse. Es una película con un bajo presupuesto pero tiene una valentía que no puede ser emulada o falsificada, junto con algunas piezas creativas como una lucha a muerte transmitida por internet dentro en un camión con de alambre de púas. Hayate canaliza y rinde homenaje a Sonny Chiba como una máquina de matar que no se detiene por nada ni nadie. Esta es la primera película de Hayate y ciertamente tiene futuro en el cine de acción. El personaje de Asami, con su mano de gancho y su escopeta es un tributo al personaje de William Devane del Mayor Charles Rane en Rolling Thunder (1977), incluso perdió su mano de la misma manera, algo presentado en un recuerdo sangriento. También hay un cameo rápido de Akihiro Kitamura haciendo referencia a su actuación en The Human Centipide.

La coreografía en las luchas es bastante realista y muy convincente con poco o casi ninguno de los alambres o trucos de cámara tan comúnes en el género hoy en día. Aunque me encantam muchas de las películas de artes marciales contemporáneas, realmente no hay sustituto para las clásicas escenas de lucha donde se rompen huesos, y está película tiene mucho de eso. También hay un montón de armas, tiros y peleas con cuchillos y espadas. La mayoría de los efectos están muy bien hechos, pero desafortunadamente algunas escenas sangrientas se ven muy obvias que fueron hechas en CGI. En general, Karate Kill es una película agradable y perfecta para los fans de las películas del género grindhouse, las artes marciales y las películas de acción de los años 80. Los fans del género de horror también deben disfrutarla gracias a su ángulo con el tema del snuff.

Puntuación: 3 alcapurrias y media mordida.

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